domingo, 13 de marzo de 2016

Nueva rutina, nuevos desafíos.

Como muchos saben, adaptarse de nuevo al ritmo del mundo es difícil, en lo personal lo más difícil para mi fue levantarse temprano ya que m cuerpo no funcionaba al cien por las mañanas, llevaba tanto tiempo sin tomar transporte publico que la primera vez que lo volví a hacer sola sin mi mamá fue una mezcla de emociones entre ellas el miedo. Miedo a caerme o a lo que la gente iba a decir de mí. 
Conozco mucha gente que no hace cosas por miedo tanto personas "sanas" como gente como yo y me puse a pensar: "¿Por qué la gente tiene que regirse por miedos?"
El miedo puede ser una arma de doble filo, puede ayudarnos a hacer cosas que creíamos que nunca haríamos y puede hacer que nos paralicemos de un momento a otro, esta en nosotros saber si nos quedamos en el "... lo hubiera intentado." o decir "lo intente." En especial nosotros los miastenicos estamos rodeados de miedos que los médicos, la familia o incluso otros compañeros de enfermedad nos inculcan, hubo un tiempo donde no podía salir de mi casa porque empezaba a tener algún ataque de ansiedad donde lo único que pensaba es que todo me iba a hacer daño, recuerdo que en uno de mis cumpleaños acompañar a mi mamá por la cena fue lo más horrible que sentí y no lo disfrute.
El miedo nos hace perdernos de cosas que podemos disfrutar a veces inclusive un viaje por transporte publico puede ser una experiencia divertida.
No tengamos miedo de intentar las cosas, mucha gente me dijo que tatuarme no era bueno y tome el riesgo, muchas personas me decían que el alemán era un idioma difícil y aquí estoy en mi segundo semestre, así que tomen el riesgo de hacer las cosas y disfruten la vida porque solo es una. 

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